Artículos y Opinión

Entrevista con el Dr. Jesús J. Cuadrado Blanco

24-04-2012

Imagen de la noticia Entrevista con el Dr. Jesús J. Cuadrado Blanco de Centro Médico Jesús Cuadrado Salamanca

 

 


 

 


 

PERIODISTA (P): Un médico tiene, como profesional, una responsabilidad que otras profesiones no tienen y  esta es la de cuidar, velar, etc, por la salud de los demás (el bien más sagrado del individuo). Me gustaría saber cómo se vive esa responsabilidad como hombre y cómo profesional y algo más: ¿El médico nace o se hace?.

 

JESUS CUADRADO (J.C): “El médico, como cualquier profesional que se precie TIENE QUE SER MUY RESPONSABLE, tu dices "por velar por la salud que es bien más sagrado del individuo", yo digo que el paciente pone su vida en mis manos que es el don más preciado del individuo, dejando que yo haga lo que considere oportuno para mejorar el MAL que le inquieta, le asusta y le agobia. Es evidente que es una responsabilidad importantísima en cualquiera de las facetas de la medicina, que hace que muchas veces te agobies pensando que no puedas entender lo que el paciente te quiere decir y otras veces te quiere demandar para poder ayudarle de una forma o de otra, tanto para poder diagnosticar, informar, tratar, incluso dirigir a un profesional más cualificado que yo para ayudar a resolver su problema de forma totalmente imparcial.

Todo esto se vive, día a día con absoluta normalidad intentando estar en las condiciones óptimas, tanto físicas como mentales para en cualquier momento intervenir de forma óptima  en las muchas intervenciones que pueden surgir en cualquier momento del día o de la noche y en cualquier lugar.

El médico por una parte nace y después poco a poco se hace día a día, dice mi madre que cuando yo era pequeño,  con 3-4 años, cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, yo contestaba sin dudar: “MEDICO”. Luego. despues un camino largo, muchas veces duro otras veces divertido, hasta el día de hoy que me sigo levantando con ganas de llegar a ser un buen médico.”

 

P: insisto en lo de “hacerse”, sobre todo porque la medicina evoluciona constantemente y eso imagino hace que un médico tenga que estar estudiando, leyendo, contrastando… para ir al ritmo de la propia evolución de la medicina, es decir ustedes no acaban cuando acaban la carrera, me refiero al estudio, sino que tienen que seguir adquiriendo conocimientos conforme ejercen.

 

J.C: “Decía un profesor mío el Dr. Sisinio de Castro ( ya desaparecido), que cuando uno acaba la carrera, empieza a prepararse para ser médico.

Mi obsesión, de siempre, ha sido la de día a día seguir formándome para ser capaz de mantenerme informado con todos los conocimientos de la medicina y para ello diariamente accedo a información médica para estar al día, no reparando en ninguna técnica de información”.

 

P: Hablemos de salud propiamente dicha. Hablemos de la importancia de la prevención. Pero me pregunto ¿Cómo prevenir? ,¿Qué prevenir? O si quiere ¿Qué es la prevención?.

 

J.C: “Yo no voy a entrar en definiciones académicas de la prevención, pero sí nos cuidamos y usamos nuestro cuerpo sin abusar de ninguna circunstancia de la vida, es la mejor forma de prevenir, por otra parte, creo que si asumimos la edad y las circunstancias vitales, ambientales, socioculturales y económicas, debemos hacer los que nos dicta el sentido común, que muchas veces el menos común de los sentidos.”

 

P: ¿La prevención tendría, pues, mucho que ver con la “educación”?; ¿Nos han enseñado a prevenir?

 

J.C: “Es evidente que la prevención tiene mucho que ver con la educación, pero lo más importante es la información y la formación, que tendría que ser CONCISA, CONCRETA E IMPARCIAL, en ausencia de criterios economicistas.”

 

P: Las nuevas tecnologías han contribuido notablemente en el desarrollo de la medicina, en el diagnóstico de enfermedades y no digamos ya en el tratamiento de las mismas y actuación, por ejemplo, en un quirófano. ¿Cómo ve la aportación de esas nuevas tecnologías al servicio de la salud?, ¿Qué destacaría como salto cualitativo de lo que fue y es?

 

J.C: “La información que podemos recibir en un día en el siglo XXI, es la misma que muchas personas recibieron en toda su vida en el siglo XIX. El problema del momento actual es clasificar la cascada de información y eliminar la que es falsa, tendenciosa y dirigida. En el momento actual es más fácil estar al día de cualquier innovación diagnóstica, terapéutica y el lugar donde mejor se puede realizar. Lo más importante es la unificación de los criterios médicos, en cualquier lugar del mundo se pueden seguir los mismos métodos y cualquier diagnóstico se entiende en cualquier país igual.

El paso más avanzado es la Cirugía dirigida por videoconferencia y por robot quirúrgico, además de compartir la información en foros médicos, donde nos planteamos dudas médicas y nos aportamos información, para resolverlo con nuestras experiencias individuales.”

 

P: Pero las nuevas tecnologías también tienen su “aquel”. Le pongo un ejemplo: Con internet el usuario-enfermo tiene acceso a una información médica que antes no tenía y puede consultar síntomas, etc y auto-aplicarse diagnósticos que a buen seguro no se corresponden con la realidad objetiva (seguro que se ha encontrado con más de un caso). ¿Qué decir ante eso, como actuar ante el paciente que te llega casi con el diagnostico hecho?. “Doctor tengo…”

 

J.C: “Lo único que sucede, por lo menos en mi experiencia profesional, es que abren los informes de interconsultas, los leen, entran en internet, se asustan y llegan acongojados a la consulta, así cuando le traduces la información la individualizas y la personalizas a su cuadro clínico y le das diagnóstico correcto con su tratamiento, normalmente, se le quitan las ganas de jugar a los médicos".

De todas formas, cuando alguien llega con "su diagnóstico", con decirle que en el mismo sitio donde se ha auto-diagnosticado tiene su auto-tratamiento se le quitan las ganas de jugar.”

 

P: Oiga, ¿Qué cura más: Una buena receta para la farmacia o 10 minutos de saber escuchar?.Esa necesidad que muchas veces se tiene de que el médico te escuche… y permítame la expresión: “te quiera”. Dicho de otra manera: lo que sería la parte más humana de la medicina, ¡¡ si es que tiene que haber parte humana. !!

 

J.C: “El acto médico, tiene varias facetas, mágica, científica… y sobretodo HUMANA. Cuando una persona llega a la  consulta lleva una carga de miedos, dudas y de

enfermedad, que hace que deje de ser persona y se transforme en paciente, en ese momento se establece un lazo que es la relación médico/paciente, en la que el paciente vuelca toda la información al médico y este discrimina la que le sirve y la que no es necesaria, pero deja que hable y después nosotros preguntamos y escuchamos para llegar al diagnóstico correcto y a la solución sí es posible del problema.

 Todo esto sin humanidad no es factible, mejor diría "es imposible", nos limitaríamos a estar 10 minutos por paciente de forma totalmente impersonal y así no se puede hacer medicina de calidad. Además de todos los grandiosos medios técnicos de que disponemos, sí no ponemos la chispa de la humanidad no esta bién hecho nuestro trabajo, ni de forma responsable.”

 

P: Quedémonos por un momento en ese terreno más humano porque me gustaría plantear una situación: ¿Qué debemos hacer cuando la vida toca a su fin, la enfermedad es irreversible y sólo queda esperar “x” días, “x” horas? Le estoy hablando de cuidados paliativos. ¿Qué se debe hacer?

 

J.C: “En Roma, junto a la Plaza del Pópolo, hay un hospital que tiene un lema en el frontispicio de su puerta, que asumo como mío, que podríamos traducir así "PRIMERO CURAR, SI NO ES POSIBLE PALIAR Y SI NO HAY MAS REMEDIO, SIMPLEMENTE ACOMPAÑAR".

Con esto quiero decir que llegando estas circunstancias la medicina tiene que ser SOBRE TODO HUMANIDAD, no plantearse alargar la vida y sí conseguir dar a nuestro paciente confianza en nosotros, paz, tranquilidad y conseguir ausencia de cualquier sufrimiento tanto físico como psicológico.”

 

P: Porque a la medicina, tengo la impresión, no le gusta la palabra Eutanasia. ¿O esta es algo tan particular, ideológica… que está al margen de lo puramente técnico?

 

J.C: “Esto se recoge con toda claridad en el JURAMENTO HIPOCRÁTICO, desde hace miles de años.”

 

P: Llegados a este punto quiero hacerle una pregunta y me gustaría que me respondiera primero como médico y luego como hombre. ¿Qué pasa tras el último aliento?, ¿desaparecemos sin más?.

 

J.C: “Hay dos tipos de huellas que dejamos al morir, una el bagaje de profesional, familiar y personal y otra que está en relación con nuestras creencias y eso es mucho mas particular, yo desde luego soy creyente.”

 

P: Cambiemos de tema. Usted es un hombre con mucha experiencia en el campo de la gerontología. ¿Cómo vivir una vejez saludable?

 

J.C: “Nuestra vejez saludable la preparamos desde nuestra juventud, un profesor mío el Dr Juan Antonio Glez y Glez, dice lo que nos sucede en nuestra vejez, tiene que ver en un 15-20% con la herencia, el resto que es casi todo tiene que ver con todo lo que hayamos hecho en nuestra vida.”

 

P: Como SU doctor:¿Que es lo que más le demanda un hombre-mujer, de tercera edad?, ¿Cuáles son sus mayores preocupaciones?

 

J.C: “Sobre todo demandan atención, comprensión y cariño , además de humanidad y evitar el sufrimiento tanto físico como psicológico.”

 

P: Muchas personas creen que ser “viejo” significa tener que renunciar a determinadas cosas. ¿A qué cosas no se tiene porqué renunciar?, es más ¿Qué cosas podrían ser saludables a esa edad?

 

J.C: “No se debe renunciar a ninguna faceta de la vida, lo que si es importante es que nos planteemos que debemos hacerlo de distinta forma, en cada momento de la vida.”

 

P: ¿Nos podría contar su mejor experiencia, y también la peor, como médico gerontológico, o como médico en general?. O si lo prefiere sus mejores y peores recuerdos.

 

J.C:  “El cerebro humano, por lo menos en mi caso, tiene la propiedad de esconder los malos momentos y los malos tragos o al menos suavizarlos, a la vez que hace difusas las alegrías y las satisfacciones para disfrutarlas mas.

Generalizando los peores momentos son la amargura de perder un paciente y los mejores momentos cuando consigues ayudar a alguien y me devuelve una sonrisa de gratitud.”

 

P: Por ponerle un punto (de nuevo) humano a la medicina. Ante la situación de trasmitirle a un paciente la gravedad de una enfermedad, imagino que es muy duro y hay que saber trasmitir esa dura realidad. ¿O no?, simplemente hay un protocolo, se dice lo que tiene y que pase el siguiente.

 

J.C: “Se pasa muy mal, pero hay que decir la verdad aunque sea de forma parcial y hasta donde quiera conocer el paciente y administrarla en plazos razonables y asumibles por el paciente, dándole siempre una esperanza.”

 

P: La medicina deportiva es otro campo en el que usted tiene una contrastada experiencia. ¿Está el deportista hecho de “otra pasta”? lo digo porque parece que lesiones iguales o similares no se recuperan igual, en tiempo y secuelas, en una persona de a pie que en un deportista.

 

J.C: “Independientemente del cuidado, de la condición física que tienen los deportistas, también cuando tiene una lesión, se dedican en exclusividad a su recuperación.

Los que están hechos de otra pasta son los toreros.”

 

P: Se habla mucho de dopaje, de sustancias que potencian el rendimiento extremo de un deportista profesional. ¿Qué riesgos entraña esta práctica y es el deportista consciente de esos riesgos?.. Aquí también deberíamos hablar de educación en la salud, ¿No?.

 

J.C: “Pienso que los que se dedican a esas actividades delictivas son los menos y en la mayor parte de las veces solo son conscientes del resultado acorto plazo, no de la problemática que van a sufrir a posteriori, pero para algunos las formas maquiavélicos están justificadas. Por eso últimamente estamos viendo tantas desgracias en los campos de juego.”

 

P: ¿Lo del corporativismo médico es un eufemismo, una realidad o algo natural y común a otras profesiones?. Porque muchas veces se va en busca de una segunda opinión y esta difiere de la primera.

 

J.C: “Cada profesional tiene un concepto del acto médico muy personal y muchas veces los matices son los que marcan las diferencias y el afán rentista que tiene muchas personas.”

 

P: Hablemos de futuro. ¿Hacia dónde se encamina la medicina?, ¿Qué retos tiene por delante?

 

J.C: “Los ejercicios de adivinación no son mi fuerte, pero creo la medicina genética y molecular no son un futuro, son una realidad a corto plazo que mejorarán mucho tanto los diagnósticos como los tratamientos de enfermedades que hoy día son azote de la humanidad.”

 

P: Por conocernos un poco mejor, por favor: Una película, una comida, una canción, un libro, un deporte, que admira, que detesta, una virtud, un defecto, el mejor momento del dia.

 

“Una película: LOS SANTOS INOCENTES, basada en el libro de Miguel Delibes.

Una comida: Cualquiera bién preparada…. pero un platito de buen jamón y vaso de buen vino tinto en cualquier lugar.

Una canción: Cualquiera del último disco de Sabina y Serrat LA ORQUESTA DEL TITANIC, pero también Los Beatles, Mozart, Beethoven,...

Un libro: Muchos pero que me impactaran CUERPOS Y ALMAS, EL CHAMAN, CRONICAS DE UN MÉDICO EN LA REPÚBLICA DR GREGORIO MARAÑÓN,…

Un deporte: EL GOLF, sin dudarlo, la droga verde es especial, no se puede hablar de el sin haber intentado jugar.

Admiro sobre todo la humildad y la honradez.

El defecto que peor tolero es maltrato tanto físico como psicológico.

Detesto la envidia y los malos modos de los que no son capaces de luchar limpiamente por unos ideales, que se refugian en mentiras para desprestigiar a los demás.

El mejor momento del día cuando acabo la consulta y me quedo satisfecho del trabajo realizado.”